EL FRACASO EN EL DESARROLLO DE PROSPECTOS MEXICANOS: CASO DIEGO SERNA
- El Jonronero

- 2 ene
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El caso del lanzador sonorense Diego Serna comienza a generar serias dudas y cuestionamientos sobre el trabajo de desarrollo realizado por la Academia del Pacífico de Leones de Yucatán, una institución que tenía entre sus manos a uno de los brazos más prometedores del béisbol mexicano en edades tempranas y que hoy ve cómo ese potencial se ha estancado de manera preocupante.
Serna, nativo de Ciudad Obregón, era considerado un super prospecto desde muy joven. A los 13 años ya registraba rectas de 83 millas por hora, una cifra extraordinaria para su edad y una clara señal de proyección física y atlética. Más aún, a los 15 años, durante el Mundial U-15 en República Dominicana, el zurdo destacó no solo por resultados, sino por mostrar velocidades superiores a las que hoy presenta con 17 años, algo que resulta difícil de explicar bajo cualquier lógica de desarrollo deportivo.
RETROCESO EN SU DESARROLLO
Actualmente, con 17 años, Diego Serna terminó el torneo Rising Stars de Liga Mexicana semanas atrás, con una recta máxima de 87 MPH, de acuerdo con reportes de scouts y mediciones en el track. Es decir, apenas un incremento marginal de velocidad en un periodo crítico de crecimiento físico y maduración, donde el salto debería haber sido mucho más significativo. Incluso, en su debut en la Liga Mexicana de Beisbol se le registró una recta de 88 MPH, cifra que tampoco se sostuvo ni se potenció con el paso del tiempo.
La pregunta es inevitable: ¿cómo es posible que Serna lanzara más duro a los 15 años que ahora a los 17? La respuesta apunta directamente a un deficiente desarrollo y preparación dentro de la Academia del Pacífico. El estancamiento en velocidad, sumado a la pérdida de control y consistencia, refleja un proceso que no solo falló en potenciar sus herramientas, sino que parece haberlas deteriorado.

BATALLÓ EN EL RISING STARS DE LMB
Los números recientes refuerzan esta preocupación. En el Rising Stars, Serna lanzó 11 innings, otorgó 9 bases por bolas y registró un WHIP de 1.62, parámetros que están muy lejos de lo que se espera de un prospecto élite. El descontrol, el pobre desempeño y la falta de progreso físico contrastan brutalmente con el perfil que lo colocó en el radar internacional desde temprana edad.
TIENE PREACUERDO CON SAN DIEGO
Este retroceso pone en riesgo algo clave: su bono de firma y el preacuerdo con los San Diego Padres. La organización de MLB tendrá la última palabra sobre si decide respetar o no ese acuerdo temprano, luego de observar un bajo rendimiento y un desarrollo que claramente no cumplió con las expectativas proyectadas.
El caso de Diego Serna no solo afecta al jugador, sino que abre un debate más amplio sobre la capacidad real de las academias mexicanas para desarrollar pitchers de alto nivel.
Pasar de ser uno de los brazos jóvenes más prometedores del país, al ver comprometida su firma profesional es una señal de alerta.







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